miércoles, 1 de noviembre de 2017

Tipos de presupuestos para la reforma de tu hogar

Cuando hablamos de reformas en nuestro hogar, pueden darse una serie de complejidades o de problemas que merece la pena estudiar bien para que no nos llevemos sorpresas. Por ejemplo una de estas sorpresas puede estar relacionada con el presupuesto.



Si no arreglamos bien el presupuesto antes de iniciar la obra con la empresa de servicios que realiza nuestro reforma, podemos llevarnos serias sorpresas. Y crearnos problemas, pese a que esto no es para nada deseable porque el presupuesto incluso puede hasta duplicarse.

Por eso hablaremos de que existen dos tipos de presupuestos: presupuestos abiertos y presupuestos cerrados, generalmente hablando. El presupuesto cerrado, lo que tiene de positivo es que desde un primer momento sabemos todo lo que vamos a necesitar gastar, y no a sumar probablemente ningún añadido.

Aunque no están exentos de ciertos fallos, una de las posibles cosas que al final puede suceder es que se convierta en un presupuesto abierto, como por ejemplo cuando hay un error en la forma del contrato. Y, en este caso, es cierto que es mejor si lo dejamos abierto.

Como decimos, existen también los contrato abierto, en los que lo único que tenemos de positivo es que podemos abrir la mano a que vengan más gastos en el futuro, en cuanto a la reforma de nuestro piso.
Sea un piso o un chalet, dejar el presupuesto abierto es positivo para cuando no estamos seguros de lo que queremos realizar, pero también tiene la ha pega o el inconveniente de que puede traernos futuros gastos que no hayamos calculado antes.

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