martes, 2 de mayo de 2017

Cómo pintar una pared

Antes de comenzar limpia toda la pared. 


Si tu pared cuenta con una limpieza notable, esto hará que la pintura se adhiera mejor. La mejor forma de limpiar una pared es con agua y jabón de lavar los platos.

Una vez que quede completamente limpia, el siguiente paso es dejar que toda la superficie se seque y después puedes comenzar a limpiar. Además, si tienes la pared limpia antes de pintar, esto hará que la pintura duré mucho más tiempo y se vea de un color mucho más fuerte.



Desliza todos los muebles. 


Puede que creas que es algo de sentido común pero se han dado casos en los que las personas, al pintar una pared, han pintado alrededor de los muebles. Para que una pared quede completamente pintada, la clave es pintar hasta el último rincón y esto solamente se consigue quitando todo lo que tengamos cerca de esa pared.

Recuerda la cinta de pintor. 


 Aunque tu trabajo sea perfecto, no está de más que uses cinta de pintor para evitar que se manchen enchufes o zócalos. Puedes usarla también para hacer diferentes decoraciones en la pared, como rayas perfectas. Se debe pintar de arriba hacia abajo. En este caso, incluye el techo, que debe pintarse primero y de ahí, comenzar a viajar hasta el piso.

 Esto hará que las zonas que ya hemos pintado no se vean manchadas por gotas. No coloques demasiada pintura en las paredes. Si lo que estás buscando es un color más fuerte, lo que debes hacer es darle muchas capas, evitando que se queden impregnadas de gotas o manchones más fuertes.

Todas las capas deben ser finas y dejar un secado entre cada una.

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